Servicios Jurídicos Cementerios de Barcelona

—Usted dirá.
—Sí —carraspeo gutural provocado por los nervios—, estoy realizando una investigación… sobre un hombre que murió hace más de un siglo. Se llamaba Ignacio Marqués y Bolet.
La cara de la trabajadora reacciona. Mujer atractiva, rubia… no… castaña… rosacastanya, que transmite serenidad en consonancia con los temas que suele tramitar. No me imagino a un psicópata inquieto tratando con un hombre que acaba de perder al padre a causa de una sobredosis de anfetaminas.
—¿Y cuál es el motivo de la solicitud. Estas informaciones están reservadas a los familiares.
Resoplo con cierta vergüenza al tener que confesar mis obsesiones. Son un par de minutos los que dedico a contar mi devoción por Gaudí y el hallazgo del cementerio de Montjuïc, un panteón que, probablemente, pertenece al hombre que busco, clave en la construcción de la Sagrada Familia.

Esta investigación y la novela que está leyendo existirían si no fuera por esta trabajadora de los servicios jurídicos de los cementerios de Barcelona, Cristina, que hizo suya mi investigación.